martes, 4 de diciembre de 2007

Recuerdos

Qué bonito es volver. Volver siempre al lugar de tus recuerdos más puros, cuando el mundo era pequeño y seguro. Y sólo existían las obligaciones de la escuela y las vacaciones. Vacaciones que eran playa, sol, verde, lluvia, juegos y nada de obligaciones. Esa libertad salvaje lejos de la vista de los padres. Esas montañas verdes, ese olor a naturaleza intacta, esas lluvias que azotaban durante toda una semana. Las comidas exquisitas de la abuela, sus cosucas, las fresas del huerto, los huevos de las gallinas, la leche recién exprimida que tenía que colar. Yo, sintiéndome inmensa corriendo por la arena de la playa. Y el agua fría que cortaba, en la marea que cada verano se llevaba un muerto. De Ris a Trengandín, por el paseo del pinar, que un día talaron para construir aquellos mansiones, que se llevaron nuestros primeros recuerdos.
De ayer a hoy tanto cambió. El mundo ya no es tan pequeño, ni tan seguro. Lejos de las montañas, se abren nuevos paraísos que descubro con estupor. Pero siempre regreso, siempre es bonito volver, a la tierra de la que estamos hechos, con nuestros ausentes que tanto dolor y tanta alegría nos dan. El horizonte sigue inalcanzable, y los sueños que allí crecieron siguen firmes. Me voy, sí, para luego regresar. Qué bonito es volver.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

"La zona", una ficción real

Seguro que habéis visto los interminables trailers de películas donde te cuentan toda la trama, menos el final. A lo último me he dado cuenta de que todos sirven para echar a perder el trabajo del guionista y del director. La última evidencia ha sido con el trailer de la película "La zona". Hubiera pasado a ser una de tantos que vió el trailer y pasó de verla, pero siempre hay una mano amiga, alguien que se empeña en verla y como oveja que va al matadero te dispones a sacrificarte.

Lo primero que hay que aconsejar sobre "La zona" es que saques tu entrada y vayas a verla (antes de leer lo que sigue). Es buena, original, universal e intemporal. Olvidate de tus prejuicios, ya sabemos que no es americana, no hay efectos especiales, ni estrellas de renombre. Pero hay algo más importante: una buena historia bien contada y dirigida. Con la fuerza y la simbología propia de los mexicanos.
La historia transcurre en México D.F, una de las ciudades más pobladas del mundo, y con un alto índice de pobreza. En medio de ese caos de chabolas, se erige una urbanización exclusiva para ricos, rodeada de alambradas. La urbanización es como una mini ciudad, tiene sus escuelas, su propia seguridad, su propia administración, sus campos de minigolf y su policía. Nadie de fuera puede entrar sin que decenas de cámaras repartidas por toda la urbanización capten sus movimientos.
Una noche tres amigos que viven en las chabolas de fuera, consiguen entrar por casualidad en la urbanización, entran en una de las casas y mientras roban todo lo que tienen a mano, se ven sorprendidos por la dueña. En la confusión del momento, uno de ellos la mata. La criada consigue dar la alarma y pronto la policía de la urbanización se persona. Matan a dos de ellos y el más joven escapa y se pierde entre las casas de la urbanización.
Los habitantes de la urbanización se reúnen y deciden actuar al márgen de la policía. Ellos mismos darán caza al que se escapó y que sigue escondido. No se admiten disidencias, la seguridad de las familias es lo único importante, la policía de "fuera" es corrupta y no pueden confiar en ellos. Así que los hombres se arman y salen a patrullar la urbanización para dar "caza" al que se escapó.
El joven que se escapó tiene dieciséis años, está malherido, asustado y se esconde en el sótano de una de las casas. Todavía no sabe que es una presa.

La urbanización que parecía un paraíso se convierte en una cárcel de lujo donde los ricos aplican su propia ley y asesinan con el pretexto de la seguridad. Los que parecían víctimas se convierten en asesinos. Es una película, es ficción. Pero es realidad. Y es tan actual que sólo tenemos que abrir un periódico para darnos cuenta de su vigencia. Pensemos en los muros, en las patrullas costeras, en las alambradas, en la seguridad en los aeropuertos, en los Guantánamos, en las pruebas de ADN...

Una buena historia necesita un buen final. La ficción de la película nos hace una propuesta inteligente. Esperemos que la realidad siga también a la ficción y encuentre su propio final, un buen final.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El colibrí y la flor de Silvio

Silvio Rodríguez terminó su emocionante concierto dejándome en suspiros y lágrimas. Fue este domingo memorable, en el Palacio de los Deportes. El trovador nos cantó durante casi dos horas sin descanso, con un público rendido y devoto. Él, más gordito y calvo, con su camiseta de obrero y sus pantalones viejos. Yo, más admirada y hechizada por ese torrente de voz fina, dulce y penetrante. Desde la segunda fila, quieta y silenciosa, con los cinco sentidos enfocados, me apropié de "Cita con ángeles", "El Colibrí", "Ojalá" o "Letra de piel", ajena a los miles de espectadores que coreaban, tatareaban o vitoreaban a Silvio.
Se despidió con una bella canción antigua que las madres cantaban a sus hijos, que Silvió nos cantó, y que yo les regalo a ustedes.

"El Colibrí y la flor"

Creció una flor a orillas de una fuente,
más pura que la flor de la ilusión
y el huracán tronchola de repente,
cayendo al agua la preciosa flor.

Un colibrí que en su enramaje estaba
corrió a salvarla solícito y veloz,
y cada vez que con el pico la tocaba,
sumergíase en el agua con la flor.

El colibrí la persiguió constante
sin dejar de buscarla en su aflicción
y cayendo desmayado en la corriente
corrió la misma suerte que la flor.

Así hay en este mundo seres
que la vida cuesta un tesoro.
Yo soy el colibrí si tú me quieres,
mi pasión es el torrente y tú la flor.

Y ahora, cierren los ojos y escuchen...


miércoles, 7 de noviembre de 2007

Al Gore, el ecologista

Finalmente llegó el mesías, el nuevo predicador que tanto necesitábamos. Alguien que nos diga de una vez por todas nuestros pecados y nos augure los grandes desastres ecológicos y climáticos. Se llama Albert, pero le conocemos mejor por Al Gore. Ha recorrido medio planeta con "una verdad incómoda", dirigiéndose incansablemente desde su púlpito a todos los públicos, para recordarnos que somos responsables de nuestro planeta. Sabiamente nos da las lecciones que necesitábamos y que ecologistas y científicos vienen, desde hace tiempo, repitiendo en vano: "Querido ciudadano, estás contaminando el planeta y por lo tanto, eres culpable del cambio climático. Deja de coger el coche, toma el transporte público, utiliza bombillas de bajo consumo, recicla...en definitiva, deja de contaminar".

Al Gore sabe bien de lo que habla. Ha sido vicepresidente y candidato a las elecciones del 2000 en EEUU y cuando critica y aconseja, lo hace desde la posición de un hombre comprometido y ejemplar, ecológico y pacífico. Por eso le han dado el Premio Nobel de la Paz.

Al Gore es un hombre de paz aunque durante su vicepresidencia, EEUU bombardeara Yugoslavia, Sudán, Afganistán, Irak, o Haiti, entre otros países, provocando la muerte de miles de personas y daños ambientales irreversibles. Al Gore es un ecologista comprometido aunque en su propia casa se consuma hasta 20 veces más energía que en la de una familia norteamericana de clase media.

Pero, claro, eso fue en el pasado. Ahora Al Gore ha cambiado, y con sus conferencias a 200.000€ (es ecologista pero no es tonto) está dando una buena lección al mundo entero. No le quitemos mérito, ¡Por fin nos preocupamos por el cambio climático! ¡Por fin intentamos cambiar nuestros hábitos!

¿Y cuál es la solucion que Al Gore nos propone? Los biocombustibles. Esa fantástica idea de convertir el alimento en combustible. En vez de plantar patatas o arroz para comer, ahora vamos a plantar maiz o soya para los coches. Desforestaremos bosques en África y sudamérica para plantar los nuevos cultivos transgénicos.

¡Viva Al Gore, el ecologista!

martes, 23 de octubre de 2007

Solidaridad (I)

Pero, escúchame ¿Por qué vamos a preocuparnos de lo que pasa en el mundo? Si no podemos hacer nada. Sí, mueren millones de personas de hambre, hay niños que trabajan y no van a la escuela, hay guerras, hay muerte. Lo sé, pero yo no puedo salvarles, no puedo darles de comer, no puedo evitar las guerras. No soy un masoquista. ¿Tengo que sufrir por todos, si no puedo hacer nada?
Estoy todo el día trabajando, llego a casa, y quiero descansar, es lo único que pido. No quiero oír hablar de África, ni de los negritos que se mueren. ¡Tengo derecho a disfrutar un poco de la vida! Y no, no quiero oír hablar de eso. ¿Por qué me miras así? Ven, anda, y túmbate aquí. Es el único momento del día en que podemos estar juntos. Me gustaría no hablar de África ni de las miserias del mundo. Ya sé que soy un frívolo y un superficial, menos mal que has venido a salvarme. Yo también necesito que te ocupes de mí, ¿eh? No tienes que irte a África para ayudar. Si me dieras unos masajes harías la obra de tu vida. Me duele mucho la espalda. ¡Aaaaaah! ¡Qué bien lo haces! ¿A que te sientes útil ahora?

(CONTINUARÁ)

lunes, 15 de octubre de 2007

Año Sankara

El expresidente Thomas Sankara murió asesinado, tal día como hoy, hace veinte años. En Burkina Faso sus compatriotas le recuerdan en la clandestinidad. En México, Francia, Suiza, Italia y Burkina Faso se celebra la caravana de la justicia. Quieren reinvindicar para los africanos y el resto del mundo la importancia de su labor. Porque la visión de Thomas Sankara sigue vigente. Ni siquiera su asesino, Compaoré, el actual dictador "democrático" de Burkina Faso, amigo del Banco Mundial y del FMI, puede borrar su memoria.

En los 80, Thomas Sankara se atrevió a decirles a los países africanos que, unidos en un frente común, dejaran de pagar la deuda externa. Pretendió una reforma agraria, la universalización de la educación, de la sanidad y la igualdad de la mujer. Thomas Sankara, pasó a convertirse en el enemigo de las potencias occidentales y sus multinacionales. Thomas Sankara murió asesinado. Y como él, Patrice Lumumba o Amilcar Cabral.

El 15 de octubre de 1987, Thomas Sankara murió asesinado, pero veinte años después, sigue presente.

jueves, 11 de octubre de 2007

Mataharis

Pocas personas tienen la trayectoria de Icíar Bollaín. Desde que aparcó la actuación lleva 4 películas, como directora, que han salido por la puerta grande. Y con el título de película social a cuestas, tiene mérito.
Sus historias son entretenidas, intimistas, y profundas. Siguen la marca de Ken Loach, pero con estilo propio. Icíar se desmarca a golpe de naturalidad y sencillez. Pronostico que dentro de unos años, cuando se nos olviden muchos nombres, Icíar seguirá a la cabeza, madurándose.



La última, "Mataharis", es un portento de contención. La historia, original como pocas, tiene un potencial que daba para suspense, comedia desternillante o drama. Icíar eligió la naturalidad. Imagino que allá en Hollywood, lo transformarían en una especie de secuela de los "Angeles de Charlie". Pero Icíar evita cualquier artificio, es fiel a sí misma y no se vende al público. Hace un trabajo de calle, sin decorados, los actores no actúan y la música acompaña.
Pero hay un precio. El clímax que todos esperamos en las tres historias, Icíar lo evita con evidente pudor. Icíar nos roba esa última escena romántica (o dramática) que todos esperamos como espectadores bien enseñados. Y esto es como el azúcar, que el cuerpo te lo pide, no porque lo necesites, sino porque estás acostumbrado. Así que uno sale de la sala con un poco de mono.

Por encima de todo, me descubro ante su labor como directora de actores. Todos están "diferentes"; tienes esa rarísima sensación de que ninguno repite actuación. Especialmente irreconocible está "Antonio de la Torre". No es que esté maquillado, es que uno no se puede creer que sea el mismo macarrilla de "Azuloscurocasinegro". Y una curiosidad, la actriz María Vazquez, ¿No os parece igualita a Icíar Bollaín?

Frente a tanto escéptico del cine español, Icíar Bollaín es un motivo más para ganarse adeptos. ¡No os la perdais!

martes, 2 de octubre de 2007

En la ciudad de Sylvia

El precio cuando se ha hecho una película magistral, es que, o todo lo que haces es una genialidad, o te conviertes en un talento perdido.
Jose Luis Guerín irrumpió en el panorama cinematográfico, hace 6 años, con un documental "En construcción", de los que arrasan en los festivales y entre el público. No un público masivo, seamos honestos, pero sí un público exigente y selectivo. El documental se ubica en el barrio del Raval, en Barcelona, un barrio "en construcción". Quién podía imaginar que hasta con ladrillos se puede hacer poesía. Pero Guerín, se convierte en el ojo observador que cataliza con la cámara no sólo los rincones que se van transformando por la actuación de las excavadoras, sino las vidas de los vecinos que allí habitan. No estamos hablando de la zona turística de Barcelona, sino de un barrio popular. Y sus protagonistas, están al márgen del futuro, de la "modernidad". Se trata de una pareja joven, un albañil, un marroquí, o de un hombre sin hogar que deambula por las calles, hablando con más lucidez que un miembro de la ONU.



Ahora, 6 años después, Guerín regresa con una esperadísima película, esta vez de ficción, que se llama "En la ciudad de Sylvia". La ciudad en cuestión, es Estrasburgo, y Guerín, como hiciera Carol Reed con Viena en "El Tercer Hombre", sabe sacar todo el esplendor y belleza a una ciudad con tranvía, en cuyas calles deambulan miles de estudiantes.

El protagonista, una especie de hombre dieciochesco, romántico hasta en la forma de vestir, nos descubre a través de su mirada, la belleza de las mujeres y de cada rincón de la ciudad. No voy a descubrir el sencillo y simple argumento de la película. Porque, para ser sinceros, tampoco tiene interés. Y ese es el mayor pecado de la película. La impecabilidad de su estética, y la dirección escénica y actoral, queda hueca por la simplicidad del contenido. Y cualquier comparación con el premiado documental, lo perjudica.
Hay que reconocer que pocos directores hubieran tenido la preparación, la pericia y la osadía de Guerín para mantener una película con silencios de quince minutos. Si el autor hubiera sido un desconocido, la película hubiera tenido cierta altura y hubiera sido recibida como una nueva promesa. Pero Guerín llevaba a cuestas todas nuestras expectativas. Demasiada carga quizás. Esperemos que Guerín siga en construcción, evolucione y muestre la complejidad y la densidad de su reconocido documental. Sea un genio o no, el talento lo tiene.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Marcel Marceau, un maestro

El pasado día 23 de septiembre falleció el maestro del mimo, Marcel Marceau. Un joven de 84 años que nunca dejó de impresionarnos con su silencio. Cuando se movía, era capaz de reinventar el lenguaje. Su cuerpo se convertía en los puntos y la is, las interrogaciones y los gritos, el protagonista y el antagonista.
Recuerdo cuando le vi en Madrid, hace 4 años. Recuerdo el sonoro silencio que reinaba en la sala, mientras él recibía a un grupo de invitados a su fiesta, y había música y baile. Y allí estaba, él sólo en el escenario.



Los inicios de Marcel se remontan a la época de Chaplin; quedó tan fascinado con él, que se inscribió en la famosa Escuela de Arte Dramático de Charles Dullin. En unos años , Marcel se convirtió en el mimo que todos querían ver, sobre todo a raíz de una versión teatral de la película "Los Niños del Paraíso".
Con la fama, Marcel decidió crear su propia compañía y probó fortuna con giras por toda Europa. Sin embargo terminaría quebrando. A pesar de todo, Marcel volvería a intentarlo años más tarde con la creación de la Escuela Internacional de Mimo, que se convertiría en nueva cantera de artistas.
Hombre comprometido; le gustaba reconocerse no sólo como un artista, sino como un testigo de su tiempo. Quería expresar sin palabras, "sus sentimientos acerca del mundo". Su biografía así lo demuestra: se hizo de la resistencia junto con su hermano, después de que su padre, que era judío, muriese en Auschwitz.

Marcel Marceau se inspiró en Chaplin, Buster Keaton, en los actores de la Comedia del Arte, en los gestos de la Ópera China y en el Teatro japonés Noh. Pero Marcel también fue maestro, y muchos artistas se han inspirado en él. Michael Jackson, por ejemplo, tomó su famoso paso deslizante "Moonwalker", de un sketch de Marcel.

Nos quedaremos para siempre con su personaje "Bip", que intentaba caminar pese a la fuerza del viento, o que intentaba zafarse una y otra vez de una jaula invisible que le aprisionaba. Una metáfora de la lucha del ser humano.
Os dejo, para vuestro disfrute, con un cameo que hizo en una película muda de Mel Brooks, "Silent Movie", en la que era el único personaje que hablaba.

Hasta siempre, maestro.


lunes, 24 de septiembre de 2007

Andrew Meyer

No pasan dos días sin que nos lleguen noticias electrocutantes de la democracia de los EEUU de América. No, esta vez no se trata de Bush. Hablo de la conferencia que John Kerry dió el día 17 de septiembre en la Universidad de Florida.

Como ya sabréis, el estudiante Andrew Meyer cometió el error de hacer un par de preguntas inteligentes al ex-candidato a la presidencia del país. El atrevimiento le valió nada menos que la descarga de 17.000 voltios a 25.000 voltios con un táser, el nuevo juguete de los policías americanos. ¿Por qué los policías pensaron que el estudiante Andrew Meyer era una amenaza para los demás? Los más suspicaces pensarán que Meyer amenazó a alguien o portaba algún arma. Pero no, el estudiante sólo blandió un libro, ¡un libro! Y no para tirárselo a Kerry, sino para citar al autor del libro, Greg Palace, que afirma que Kerry no hizo nada para reclamar unas elecciones que perdió en el 2004 contra Bush y que fueron fraudulentas. Meyer, pregunta además a Kerry, si es cierto que perteneció a la sociedad secreta "Skulls and Bones".

En las imágenes del vídeo que circula por youtube, se puede ver cómo un hombre trajeado, indica a los policías, mediante un corte en el cuello, que actúen. Y, ni en la película más truculenta de Scorsese, los policías se llevan al estudiante a empujones, a pesar de la oposición del sorprendido chico, que protesta airadamente. Seis policias se llevan a Meyer, a punta de pistola, al final de la sala, le tumban y le inmovilizan. Y acto seguido, empiezan a aplicarle la terapia de choque de más de 17.000 voltios. Los gritos de dolor de Meyer son terribles.

¿Qué es lo que hizo Kerry? NADA, como si nada ocurriera, se limita a contestarle, ignorando que el estudiante no sólo no le escucha, sino que pide ayuda a gritos. Su experiencia en Vietnam, le dejó el oído muy duro, o el corazón de piedra. ¿Qué hicieron el resto de los estudiantes que asistían a la conferencia? NADA. Como se ve en el vídeo, se limitan a mirar, incluso alguno sonríe como si estuviera viendo una comedia.

El jueves, Meyer fue puesto en libertad, después de que se le acusara de enturbiar la paz y oponerse a la autoridad con violencia. Los medios de comunicación españoles, apenas se han hecho eco de la noticia, pero son dignas de mencionar los escasos artículos que han tratado el tema en internet.
Por ejemplo, timesonline, escribe un artículo dando a entender que Meyer actuó premeditadamente, fue a la conferencia a armar jaleo y que se lo merecía. De la actuación de la policía, apenas comenta.
Lo mismo podemos ver en el siguiente artículo de la cnn. Y curiosamente los comentarios de los usuarios debajo del artículo también culpabilizan al estudiante. ¿No resulta curioso que nadie critique la actuación de la policía? Para ser claros, esto se llama manipulación informativa.

*Andrew Meyer es un estudiante de periodismo. Tiene su propia página web donde escribe interesantes artículos sobre actualidad política y deportiva. Podéis visitarla en www.theandrewmeyer.com

jueves, 13 de septiembre de 2007

Disputas

De vuelta de vacaciones, totalmente desconectada del mundo, enciendo la tele, miro internet, leo los periódicos y veo que todo sigue igual que siempre, igual de revuelto, de controvertido. Como si de un partido de tenis se tratara, se tiran la pelota los unos a los otros: Rajoy/Zapatero; Bush/ Bin Laden; Arlequín y yo. ¡Uy, perdón! Esto último no venía al caso.



Como decía, es como si el virus de la confrontación infectara a todos. Rajoy echa en cara a Zapatero que es blando con los terroristas. Y así llevan un año, ¡No, qué digo! ¡Tres años por lo menos! Y así, los dos, siguen y siguen discutiendo. Que sí, que no, que te veo que haces concesiones, que tururú, que yo sólo estoy dialogando; que te vas a cargar la unidad, que no, que la unidad la estás rompiendo tú. Y así, nos encontramos con que los dos siguen disputando la misma pelota de siempre. Vaya coñazo, yo cuando discuto con Arlequín, por lo menos cambio de tema de discusión de vez en cuando, si no, no tiene gracia.



Volviendo al tema, si Bush quiere encontrar a Bin Laden, será más fácil que le encuentre en un anuncio de contactos, a que le encuentre tirando bombas de racimo a diestro y siniestro. Pero si estos dos señores quieren discutir, que están en su derecho, en vez de enviarse mensajes públicos, podrían quedar ellos dos solos y discutir maduramente sus diferencias. Porque así ocurre lo que pasa, que todos andamos crispados, saltando a la mínima, gritando, pitando, insultando y amenazando. Luego llega Arlequín por las noches y me grita porque sus zapatillas no están donde él las dejó. Pero yo entiendo que no es él, es culpa de la crispación que hay, de todas estas discusiones vanas que rebotan infinitamente. Es culpa de Rajoy, es culpa de Zapatero, de Bush y de Bin Laden que se meten en nuestra cama todas las noches. Porque al cabo del día, me encuentro con que Arlequín y yo, terminamos discutiendo sobre nuestra unidad, como si fuéramos España, y la pregunta del millón, porque nunca estoy localizable, es dónde estoy, ¡Como si fuera Bin Laden! Es la misma pelota de siempre...

jueves, 12 de julio de 2007

Como Gata Boca Arriba

A mi Arlequín, para el 14 de Julio

Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)
Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como mujer, te quiero.

Gioconda Belli

miércoles, 27 de junio de 2007

El aparcamiento

Ya sabemos lo complicado que es aparcar en Madrid, especialmente en los lugares donde se concentra más gente. Quien haya tenido que ir al Hospital San Carlos, sabe perfectamente de qué hablo.
Sin embargo, me contaba el otro día un taxista, parece que en dicho Hospital el problema del aparcamiento se ha solucionado.
¿Cómo?
Con una buena organización.
¿Y quién lo ha hecho?
Estoy segura de que ni en el sueño más surrealista lo adivinarían. No, no han sido la Espe, ni Gallardón, las nuevas normas de la Unión Europea ni la Constitución Europea comprimida. Han sido…..los marroquíes.



¡Horror! Estoy segura de que alguno habrá que se revuelva indignado. Algún abuelito se acordará de la guerra civil y otros recordarán las últimas protestas en Lavapiés.
Cuidado porque están sueltos, sí, y además van armados. Armados con sus móviles, papel y bolígrafo. Toman nota de cada coche que aparca, de la hora de entrada y salida; organizan las maniobras para que no queden huecos en balde; avisan por el móvil a los conductores en doble fila y, es más, si no hablas español, también hablan otros idiomas.
Algunos dirán: “¡Adónde vamos a parar!”. Pero como dijo el taxista: “Están mejor organizados que una colmena de abejas”.

viernes, 22 de junio de 2007

Ken Loach: Otro mundo es necesario

Llegué un par de horas antes del evento y me colé en la rueda de prensa. La razón es que apenas había un par de periodistas y las azafatas nos invitaron a asistir, por aquello de rellenar hueco, supongo.
Me pregunté dónde estarían los periodistas. ¿En alguna rueda de prensa de Eugenia Martínez de Irujo anunciando que se separa de su último novio?
Ken Loach llegó como un jovencito tímido y educado de 71 años, combativo como en sus películas, descargó su batería de críticas ante una audiencia que escuchaba atentamente cada palabra.
En la rueda de prensa se habló más de su trabajo como director y su permanente reivindicación social. Confesó que le gustaba el cine de Michael Moore y John Sayles, y ser admirador de la obra de Pontecorvo, entre otros.
Reconoció que cuenta aquellas historias que le conmueven, que le implican y le afectan emocionalmente, aunque no sean historias cercanas a su vida, o no esté de acuerdo con la forma en que viven los personajes.
Sobre la interpretación de sus actores, siempre tan alabada en las críticas, explicó que intenta que la vida del actor tenga alguna semejanza con el personaje, porque de esta forma consigue unas actuaciones sorprendentes.
Se despidió en la rueda de prensa mostrándose gratamente sorprendido porque “hace 12 o 13 años, cuando vine a España, todos los que me hacían preguntas eran hombres; hoy sólo son las mujeres las que me han preguntado, incluso la traductora es mujer, lo que me alegra mucho.”





En la conferencia, que estaba desbordada de gente, Ken Loach, expresivo como un niño, fue acompañado por la presidenta de la Academia de cine, Angeles Gonzalez Sinde, que demostró un conocimiento profundo y admiración sincera por Loach.
El director hizo un discurso sin interrupciones, dónde sólo se oía el murmullo de la intérprete traduciendo a Loach.
La conferencia se centró en la situación mundial actual. Recordó la guerra de Irak y la responsabilidad de Bush y Blair. Al respecto anunció con su agudo sentido del humor inglés: “Hay buenas noticias; el príncipe William no va a ir a combatir a Irak. Han decidido que es muy peligroso”. Y propuso como una buena solución que los príncipes, reyes y presidentes como Bush y Blair, marcharan a la cabeza del ejército a luchar. Veríamos qué pronto regresan a casa”.
“La guerra en Irak, dijo, nos afecta a todos. Afecta a nuestra forma de relacionarnos, de pensar, de sentir. No somos ajenos a lo que pasa en Irak.”
Destacó que “el mayor problema no es que se den respuestas incorrectas, sino que no se hacen las preguntas adecuadas. Por ejemplo, se habla de cómo debemos combatir el terrorismo pero no se preguntan primero qué es terrorismo; tratan sobre la situación en Palestina pero no se preguntan por qué Israel ocupó un territorio que no era suyo”.
Habló sobre la aplicación de la flexibilidad laboral. “En realidad quieren decir libertad para despedir. De esta forma, ya nadie tiene un trabajo seguro, todo son contratos temporales de 6 meses.”
Sin guión en la mano, habló de la situación política actual con la misma soltura y conocimiento con que luego habló sobre cine. Es claro que para Loach, cine y realidad social son inseparables.
Finalmente y como colofón, leyó un poema de Bertolt Bretcht. No encontré el original, pero sí una frase célebre que viene a ser similar: "Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque"
La sala prorrumpió en un cerrado aplauso que se alargó por minutos.

A partir de ese momento comenzó la ronda de preguntas. Resultó un tanto surrealista cuando empezaron a sucederse una ronda de quejas y confesiones: “He hecho una huelga de hambre por la situación inhumana en la que están sometidos en Mauritania los inmigrantes que intentaron entrar ilegalmente en España”; “Soy actor, hice una película sin cobrar un duro y ahora el director y el productor no quieren estrenarla. Nos han explotado”; “Soy técnico de TV española, denuncio la privatización de la televisión pública por parte del PSOE y del PP. Nos están aborregando con tanto programa basura”.
Aquello parecía una tribuna de reclamaciones, más que una conferencia. Incluso hubo quejas porque el evento fue organizado por una entidad privada como Caja Madrid. Hubo también una propuesta original que dio lugar a aplausos y vítores: “La mejor manera de perjudicar al capitalismo es no consumir. De igual manera, la mejor forma de perjudicar al cine americano es no verlo.”

Terminada la conferencia, mi amigo Mike me presentó a Paul Laverty, guionista de la mayor parte de las películas de Ken Loach. Paul, casado con la directora y actriz Icíar Bollaín, lleva varios años viviendo en España. Sencillo y siempre en un segundo plano, había pasado desapercibido para casi todos los asistentes. Con total naturalidad se puso a conversar con nosotros, y nos comentó cómo habían sido sus inicios. Siendo abogado, se fue a trabajar a Nicaragua. De allí le surgió la historia para un guión, que presentó a varios directores. De todos, Ken Loach fue el único que se interesó e iniciaron el proyecto cinematográfico, que luego culminaría en lo que hoy conocemos como “La canción de Carla”. Comentó Paul, “Sí, la conferencia ha sido organizada por Caja Madrid, pero ese tipo de contradicciones suceden en la vida continuamente. Nos ha pasado más veces y es difícil evitarlo”.
Me llamó la atención ese “Nos” que utilizó Paul Laverty y que también escuché a Ken Loach en la conferencia.
Nos despedimos cuando Ken Loach se acercó para marcharse junto con Paul. Ken Loach, que me reconoció de la rueda de prensa, me saludó con una sonrisa y un gesto de mano. Y sobra decir que el resto del día estuve flotando en una nube. ¡Cielos! A decir verdad, ¡Todavía no he tocado tierra!

lunes, 21 de mayo de 2007

Silencio, Se Trova

La rosa más roja y fresca no la encontrarás en los laboratorios más sofisticados; estará escondida en el jardín de algún pueblo ignoto.

El domingo por la noche estuve con Arlequín y nuestra amiga Lucinda en los bajos del Centro Juvenil, que sirvió como escenario improvisado para que un puñado de cantautores encendiese al público, mejor que todos los triunfitos de temporada. No hizo falta alardes pirotécnicos, ni escenarios flotantes. Hizo más la devoción y el calor de ocho Sabinos en bruto, que demostraron que la palabra y la música, cuando no son de invernadero, son más rojas y más frescas.

Fue
en Silencio, Se Trova, y aquí, queridos espectadores, les dejo un ECO de aquella velada, con David Aguilar:

lunes, 7 de mayo de 2007

El camino

Será que en algún momento de nuestras vidas, todos estamos al principio de un nuevo camino. Una larga senda bordeada de árboles frutales y pájaros que nos invitan a seguir sus cantos, como las sirenas de Ulises, aunque no sabemos qué hay más allá del recodo.


Uno está con el pie al inicio del camino y un gran huevo en el estómago. La puerta de la casa, a nuestras espaldas, todavía está abierta, por si las sirenas. Y uno se pregunta qué pasará más allá de donde dobla el camino.


Una voz te aconseja que vuelvas a casa. El camino es largo y empedrado. Hace falta un buen caballo, y tú sólo tienes dos pies. Sin dinero, y sin parientes en el camino, ni llegarás ni habrá retorno, y tu Penélope se irá con otro. Otra voz se burla de ti porque cloqueas y se te ven las plumas. Para ti no habrá edén. Te quedarás en tu gallinero y serás un gallo más.


Estás en esa encrucijada y nadie puede decidir por ti. No tienes más certeza de que no eres caballo, pero tampoco quieres ser gallina. Miras al frente, donde está tu odisea y miras atrás, al calor de tu gallinero. Estás al principio del camino y, con tu huevo en el estómago, alargas la mano para arrancar una manzana de su árbol.

martes, 24 de abril de 2007

¿Qué tal, vecino?



He hecho un riguroso estudio estadístico desde el sofá de mi casa, acerca de cómo son las relaciones vecinales en Madrid, y en contra de lo que se dice, he llegado a la seria conclusión de que no somos iguales. La variación depende de algo tan aparentemente insignificante, como las coordenadas geográficas en que nos situemos.


Imaginemos que una mujer sufre un trastorno transitorio y sale completamente desnuda al portal de su casa. La suerte de la mujer, va a depender de si se sitúa a la derecha, a la izquierda o en el centro, independientemente de su ideología. Todo depende del eje. Bueno, algunos pensarán que influyen también otras medidas, pero recuerden que estoy hablando de un estudio riguroso.


Por ejemplo, ¿Cómo reaccionarían, en el barrio de Chamberí?
Lo más probable es que la vecina fuera un ancia
nita de 80 años, un poco encorvada por la edad y con la vista corta. No se daría cuenta hasta llegar a su lado y entonces, ahogaría un suspiro, se santiguaría horrorizada y con aire ofendido aceleraría el paso para alejarse lo mas rápido posible.

En cambio, ¿Cómo reaccionarían en el Madrid de los Austrias?
Imaginemos que las víctimas son un par de turistas americanos, que bajan distraídamente las escaleras con sus mochilas. Lo más seguro es que uno de ellos exclamara algo así como: Fuck! She´s completely naked! (traducido al castellano: "Piiii ¡Está completamente desnuda!) A lo que el amigo respondería: ¡Shit! ¡She could be a terrorist! (Traducido sería: "Piii. Podría ser una terrorista).


Imaginemos que la mujer sale desnuda en el barrio de Vallecas. Aquí hay que diferenciar; si las víctimas son un grupo de gitanos, lo más probable es que los niños la apedreen sin compasión. Y si se trata de los padres, que alguno la espante a golpetazos y gritos. ¿He dicho víctimas?


Si nos movemos un poco más al norte, entonces la cosa se enfría. En La Moraleja podría estar dando vueltas por la calle durante horas sin que hubiera un sólo movimiento en alguno de los búnkers.


Si nos vamos al sur, en el barrio de la Latina, lo más probable es que algún latino le soltase unas cuantas palabras que sonrojarían al mismísimo Casanova.


Y en mi barrio...en mi barrio probablemente caería en alguna zanja, ahogada por el ruido gallardo de las excavadoras.


En este momento del estudio llegamos a un punto de inflexión, el sofá está incómodo y las variables se ven afectadas. Mi compañera de piso me dice que se muda al otro lado del eje. Y yo le recomiendo que, en ningún caso, sufra un trastorno transitorio ni se desnude.

miércoles, 18 de abril de 2007

¿Mozart ha muerto?

Y para que vayáis conociendo mejor a Colombina, os dejo un vídeo con una de sus mejores actuaciones:





Vaya, me equivoqué de vídeo. Esta es la veterana que actuaba antes que yo. No toca mal, ¿eh? Tiene ocho añitos, no llega a los pedales y es de donde sólo pueden ser estas criaturas paranormales. Su nombre parece una melodía romántica: Aimi Kobayashi.

martes, 10 de abril de 2007

Bobby, El Buen Pastor

Robert De Niro, apenas habla con su interlocutor. Mira al suelo y de vez en cuando lo fusila con un destello de su mirada. Parece que está a punto de sacar la pistola y agujerearlo a tiros. Luego, baja la mirada y y cabecea impaciente.

Podría ser la escena de una de sus películas, pero no. Se trata del mismo De Niro, en una de las escasas entrevistas que ha concedido.

"Me gusta cuando las entrevistas son breves. ¿Hemos terminado ya?"



Ahora, "Bobby Milk", como le llamaban de niño por su extrema palidez, no se conforma con mirarnos desde el Olimpo de los actores. Bobby, ha decidido que lo que hicieron sus padrinos en el cine, Scorsese y Coppola, lo puede hacer él también. Y va muy bien encaminado, por la senda de "El Buen Pastor".



Y es que los mejores actores hicieron cola para poder trabajar con Bobby. Hasta aquellos que ya no eran actores, como Pesci, regresaron por Bobby.
¿Pero qué tiene Bobby que no tenga yo? Se preguntaron algunos por allá. Bobby, además de talento, personalidad y una intuición felina para distinguir las buenas historias de las de ahora, sacó de la funda una pequeña historia de más de 3 horas sobre la CIA, escrita por Eric Roth, el que escribió y se forró con aquello de "la vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar" (Forrest Gump).
Eric Roth le entregó a Bobby uno de esos bombones fuertes, artesanales como los de antes, y de larga digestión. Bobby Milk le dio el color, y el padrino Coppola puso el dinero.


Y yo digo: ¡Bobby! ¡Guan mor taim!


You talking to me? YOU TALKING TO ME?



martes, 3 de abril de 2007

Una gran representación


Siempre es un placer recordar esos momentos brillantes, instantes de genialidad que se te ocurren de improviso durante una representación. Pero más de una vez ha ocurrido que la inspiración me llegó fuera del escenario, en momentos cotidianos, que nadie aplaudió pero que se quedaron grabados en mi memoria.


Una de esas veces, fue hace tiempo, en un descanso después de una gira, cuando tuve que trabajar para poder sobrevivir. Trabajé en una academia, pero sólo duré un mes porque mi jefa Marisa, que parecía la princesa Carolina en un desfile de moda, solía hablar como un camionero en un partido de fútbol y solía tratarme como a la pelota que había que chutar.


Yo era una de las comerciales que debía vender cursos por teléfono. Había un anuncio gancho que decía: "Profesora nativa, domicilios empresas" y se insertaba en todos los periódicos de gran tirada". Cierto día tuve que atender la llamada más sorprendente que he tenido nunca: la de un hombre que pedía una profesora de idiomas pero no quería aprender idiomas… sí, sean suspicaces.


Ese día mi jefa estaba tomando el café. Yo estaba sentada en mi mesa de trabajo, leyendo una entrevista a mi actor fetiche, el gran Benicio del Toro, cuando suena el teléfono. Descuelgo, todavía pegada a la revista porque acabo de leer que Beni ha sido nominado al Oscar.


COLOMBINA: ¿Dígame?

ANÓNIMO: Hola...esto es un servicio privado ¿no?


Yo sigo ojeando la revista, respondo como una autómata y plenamente confiada. Mi pobre experiencia de un mes, me hace creer que es un ejecutivo que quiere mejorar su inglés para el trabajo, sin que sus compañeros se enteren.


COLOMBINA: Sí, ¿Qué es lo que quería?

ANÓNIMO: Pues, quería saber si la persona viene a domicilio

COLOMBINA: Sí, a su casa particular o donde usted quiera.

ANÓNIMO: Tiene experiencia…

COLOMBINA: Sí, ya lleva muchos años. Es una profesional.

ANÓNIMO: ¿Y cuántos años tiene?

COLOMBINA: Unos treinta años

ANÓNIMO: ¿No puede ser más joven?

COLOMBINA: Sí, también. Si prefiere más joven, no hay problema.

ANÓNIMO: Me gusta que parezcan niñas.


En este instante, me despierto bruscamente del aletargamiento del día. Sacudo la cabeza y me incorporo ligeramente.


COLOMBINA: Ejem, Pero, ¿qué idioma quiere aprender?

ANÓNIMO: Me gustaría practicar el birmano

COLOMBINA: ¿El birmano?

ANÓNIMO: Sí, bueno, me gustan todos los idiomas, sobre todo el griego y el japonés.


Se me queda la boca como la de Mike Jagger. O se está riendo de mí, o se equivocó de número. ¿Qué hago? ¿Cuelgo? ¿Le sigo la corriente? ¿Lo insulto? No, ahí viene mi genialidad, esa chispa que se me encendió, que bien merecía un aplauso.


COLOMBINA: ¿Oiga?

ANÓNIMO: Sí.

COLOMBINA: Le voy a contactar con la persona directamente. Apunte su número y pregunte por Marisa; ella es la "profesora".



Naturalmente, ese hombre no volvió a llamarme, probablemente del susto, no volvería a llamar a nadie más. Marisa tampoco volvió a gritarme. Al día siguiente vino el jefe de personal a decirme que mi representación había terminado.

lunes, 26 de marzo de 2007

¡Buenas noticias!


Olvídate de Cadena Ser, Radio 5 o La Cope... si quieres tener las mejores noticias, esta es tu radio. Radio Utopía:

Son las 12:00 de la mañana. Según las últimas noticias, Bush y Blair se han pre-jubilado y se han ido a vivir a una comuna hippie. Les acompaña Aznar, que se rumorea le encanta pinchar por las noches "Could you be loved" de Bob Marley.

El próximo presidente de EEUU según las últimas encuestas, será una inmigrante ilegal mexicana, que convertirá la venta de armas, en venta de globos de agua.

Las reuniones y los acuerdos de los G8 serán cantados y votados de la misma forma que en Eurovisión, los espectadores podrán mandar sus preferencias mediante SMS.

Los niños israelíes y palestinos despiden a sus políticos y llegan a un acuerdo sobre el reparto de tierras, que se hará por sorteo.

En España todos tienen un pisito como el del principito.

Se declara obligatorio dejar de trabajar después de las 17 bajo pena de reducción de sueldo.

No hay más bloqueos que los mentales.

Una lluvia torrencial inunda el planeta y desaparece la pobreza.

La ONU quiebra por falta de trabajo.

Próximas noticias sintonicen Radio Utopía.


jueves, 22 de marzo de 2007

Diálogos de cine: "Con faldas y a lo loco"


Joe E. Brown: "Hablé con mamá. Se puso tan contenta que hasta lloró. Quiere que lleves su vestido de novia. Es de encaje".
Jack Lemmon: "Eh, Osgood, no puedo casarme con el vestido de tu mamá. Ella y yo ...no tenemos el mismo tipo".
Joe E. Brown: "Podemos arreglarlo".
Jack Lemmon: "Oh, no hace falta. Osgood, he de ser sincera contigo. Tú y yo no podemos casarnos".
Joe E. Brown: "¿Por qué no?.
Jack Lemmon: "Pues primero porque no soy rubia natural".
Joe E. Brown: "No me importa".
Jack Lemmon: "Y fumo. ¡Fumo muchísimo!".
Joe E. Brown: "Me es igual".
Jack Lemmon: "¡Tengo un horrible pasado!. Desde hace tres años estoy viviendo con un saxofonista".
Joe E .Brown: "Te lo perdono".
Jack Lemmon: "Nunca podré tener hijos".
Joe E. Brown: "Los adoptaremos".
Jack Lemmon: "No me comprendes, Osgood. (Se quita la peluca). Soy un hombre".
Joe E. Brown: "Bueno, nadie es perfecto".

Autores: Billy Wilder y I.A.L. Diamond

martes, 20 de marzo de 2007

Los cuentos de Chejov



Pasados veinte minutos de espera, me fui sola caminando por el Barrio de las Letras de Madrid, por una de esas callejuelas que parecen un tobogán, con Lavapiés bajo el horizonte. La entrada tenía una puerta baja, y un recibidor en forma de L., antiguo, lleno de carteles de representaciones de Chejov, Lope de Rueda, Cervantes, Shakespeare, Moliere y muchos otros autores clásicos.



Un hombre mayor, canoso, de mirada sabia que se pierde en sus cavilaciones, se confundía entre los asistentes que esperaban a la entrada. Alguien cuchicheó que era Ángel Gutiérrez, el director.



Nos dejaron entrar en la sala cuadrada y alta y nos sentamos desordenadamente frente al escenario, a su mismo nivel. Yo guardé un asiento para Arlequín, que como siempre llegaba tarde. Observé el escenario. Estaba decorado aquí y allá con pequeños detalles que en conjunto configuraban un jardín, el pórtico de una casa y la buhardilla. Si estiraba mis piernas, casi, casi podía tocar la mesa del jardín. Eché un vistazo a la puerta de entrada antes de apagar mi móvil, justo cuando se apagaron las luces y nos dejaron en completa oscuridad.



Del silencio emergió la música de un violín y de entre las sombras, se apareció la figura de Monsieur N., erguido en un rincón y vestido con chaqueta y pantalón oscuros. Al fondo, una joven muy bella, le observaba con mirada soñadora. Una sombra que me resultó familiar pasó cerca de Monsieur N., se detuvo unos instantes y siguió su camino. Agudicé la vista pero la sombra familiar se me perdió entre los espectadores. De pronto un grito agudo de mujer me sobresaltó. Me temí lo peor. En efecto, una luz enfocó sobre los espectadores y pude reconocer a Arlequín que se levantaba del regazo de una espectadora, donde por equivocación se había sentado. Me descubrió entre la gente y se acercó a grandes pasos hasta sentarse a mi lado. Todo el mundo nos miraba con desprecio. Arlequín se inclinó hacia mí y para mi estupor, me preguntó con curiosidad, "¿Qué ha pasado?"

viernes, 16 de marzo de 2007

Prólogo

Soy la joven criada de Pantaleone,
vivaracha y deslenguada,
de inteligencia aguda,
y claro entendimiento.

Fiel a mis amigos,
servidora de los amantes,
divierto con piruetas y cantes
a los públicos más variopintos

Me acompaña Arlequin
al que manejo como a un niño,
torpe y atolondrado,
en mi corazón está su sino.

Ahora juzguen ustedes,
sean casi siempre sinceros,
si mienten, por favor, elegancia,
esto es una gran comedia.