Una gran representación
Siempre es un placer recordar esos momentos brillantes, instantes de genialidad que se te ocurren de improviso durante una representación. Pero más de una vez ha ocurrido que la inspiración me llegó fuera del escenario, en momentos cotidianos, que nadie aplaudió pero que se quedaron grabados en mi memoria.
COLOMBINA: ¿Dígame?
Yo sigo ojeando la revista, respondo como una autómata y plenamente confiada. Mi pobre experiencia de un mes, me hace creer que es un ejecutivo que quiere mejorar su inglés para el trabajo, sin que sus compañeros se enteren.
COLOMBINA: Sí, ¿Qué es lo que quería?
ANÓNIMO: Pues, quería saber si la persona viene a domicilioCOLOMBINA: Sí, a su casa particular o donde usted quiera.ANÓNIMO: Tiene experiencia…COLOMBINA: Sí, ya lleva muchos años. Es una profesional. ANÓNIMO: ¿Y cuántos años tiene?COLOMBINA: Unos treinta añosANÓNIMO: ¿No puede ser más joven?COLOMBINA: Sí, también. Si prefiere más joven, no hay problema. ANÓNIMO: Me gusta que parezcan niñas.
En este instante, me despierto bruscamente del aletargamiento del día. Sacudo la cabeza y me incorporo ligeramente.
COLOMBINA: Ejem, Pero, ¿qué idioma quiere aprender?
ANÓNIMO: Me gustaría practicar el birmanoCOLOMBINA: ¿El birmano?ANÓNIMO: Sí, bueno, me gustan todos los idiomas, sobre todo el griego y el japonés.Se me queda la boca como la de Mike Jagger. O se está riendo de mí, o se equivocó de número. ¿Qué hago? ¿Cuelgo? ¿Le sigo la corriente? ¿Lo insulto? No, ahí viene mi genialidad, esa chispa que se me encendió, que bien merecía un aplauso.
COLOMBINA: ¿Oiga?
ANÓNIMO: Sí. COLOMBINA: Le voy a contactar con la persona directamente. Apunte su número y pregunte por Marisa; ella es la "profesora".
Naturalmente, ese hombre no volvió a llamarme, probablemente del susto, no volvería a llamar a nadie más. Marisa tampoco volvió a gritarme. Al día siguiente vino el jefe de personal a decirme que mi representación había terminado.
1 comentario:
Quiero felicitarte yo también por tu blog, es ligero, original y muy ameno. Me he reído con esta historia... Te animo a seguir sorprendiéndonos.
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