Bobby, El Buen Pastor
Robert De Niro, apenas habla con su interlocutor. Mira al suelo y de vez en cuando lo fusila con un destello de su mirada. Parece que está a punto de sacar la pistola y agujerearlo a tiros. Luego, baja la mirada y y cabecea impaciente.
Podría ser la escena de una de sus películas, pero no. Se trata del mismo De Niro, en una de las escasas entrevistas que ha concedido.
"Me gusta cuando las entrevistas son breves. ¿Hemos terminado ya?"
Ahora, "Bobby Milk", como le llamaban de niño por su extrema palidez, no se conforma con mirarnos desde el Olimpo de los actores. Bobby, ha decidido que lo que hicieron sus padrinos en el cine, Scorsese y Coppola, lo puede hacer él también. Y va muy bien encaminado, por la senda de "El Buen Pastor".
Y es que los mejores actores hicieron cola para poder trabajar con Bobby. Hasta aquellos que ya no eran actores, como Pesci, regresaron por Bobby.
¿Pero qué tiene Bobby que no tenga yo? Se preguntaron algunos por allá. Bobby, además de talento, personalidad y una intuición felina para distinguir las buenas historias de las de ahora, sacó de la funda una pequeña historia de más de 3 horas sobre la CIA, escrita por Eric Roth, el que escribió y se forró con aquello de "la vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te puede tocar" (Forrest Gump).
Eric Roth le entregó a Bobby uno de esos bombones fuertes, artesanales como los de antes, y de larga digestión. Bobby Milk le dio el color, y el padrino Coppola puso el dinero.
Y yo digo: ¡Bobby! ¡Guan mor taim!
You talking to me? YOU TALKING TO ME?
2 comentarios:
Me gustaba más el De Niro de los 70 y los 80. Quizás tiene que ver con el cine innovador que se hacía entonces. Pero, quien sabe, todavía le quedan muchos años de carrera.
Felicidades por el blog, Colombina
Gracias, M. Estoy muy de acuerdo contigo, ya lo sabes.
Por cierto, que el nick no te favorece.
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