¿Qué tal, vecino?
He hecho un riguroso estudio estadístico desde el sofá de mi casa, acerca de cómo son las relaciones vecinales en Madrid, y en contra de lo que se dice, he llegado a la seria conclusión de que no somos iguales. La variación depende de algo tan aparentemente insignificante, como las coordenadas geográficas en que nos situemos.
Imaginemos que una mujer sufre un trastorno transitorio y sale completamente desnuda al portal de su casa. La suerte de la mujer, va a depender de si se sitúa a la derecha, a la izquierda o en el centro, independientemente de su ideología. Todo depende del eje. Bueno, algunos pensarán que influyen también otras medidas, pero recuerden que estoy hablando de un estudio riguroso.
Por ejemplo, ¿Cómo reaccionarían, en el barrio de Chamberí?
Lo más probable es que la vecina fuera un ancianita de 80 años, un poco encorvada por la edad y con la vista corta. No se daría cuenta hasta llegar a su lado y entonces, ahogaría un suspiro, se santiguaría horrorizada y con aire ofendido aceleraría el paso para alejarse lo mas rápido posible.
En cambio, ¿Cómo reaccionarían en el Madrid de los Austrias?
Imaginemos que las víctimas son un par de turistas americanos, que bajan distraídamente las escaleras con sus mochilas. Lo más seguro es que uno de ellos exclamara algo así como: Fuck! She´s completely naked! (traducido al castellano: "Piiii ¡Está completamente desnuda!) A lo que el amigo respondería: ¡Shit! ¡She could be a terrorist! (Traducido sería: "Piii. Podría ser una terrorista).
Imaginemos que la mujer sale desnuda en el barrio de Vallecas. Aquí hay que diferenciar; si las víctimas son un grupo de gitanos, lo más probable es que los niños la apedreen sin compasión. Y si se trata de los padres, que alguno la espante a golpetazos y gritos. ¿He dicho víctimas?
Si nos movemos un poco más al norte, entonces la cosa se enfría. En La Moraleja podría estar dando vueltas por la calle durante horas sin que hubiera un sólo movimiento en alguno de los búnkers.
Si nos vamos al sur, en el barrio de la Latina, lo más probable es que algún latino le soltase unas cuantas palabras que sonrojarían al mismísimo Casanova.
Y en mi barrio...en mi barrio probablemente caería en alguna zanja, ahogada por el ruido gallardo de las excavadoras.
En este momento del estudio llegamos a un punto de inflexión, el sofá está incómodo y las variables se ven afectadas. Mi compañera de piso me dice que se muda al otro lado del eje. Y yo le recomiendo que, en ningún caso, sufra un trastorno transitorio ni se desnude.
No hay comentarios:
Publicar un comentario